domingo, 19 de agosto de 2012

INTROMISIÓN DEL NARRADOR EN EL DIALOGO DE LOS PERSONAJES


En este breve fragmento del cuento “Cara de luna” de Jack London, el narrador está en primera persona y se permite hacer acotaciones (en rojo) en los diálogos:

Entonces prendí fuego a sus trojes y a sus graneros, y a la mañana del día siguiente, que era domingo, lo encontré tan alegre como de costumbre.

-¿Adónde va? -le pregunté cuando nos cruzamos.

-A pescar truchas -me dijo contentísimo-; me entusiasma la pesca.

 La función de esas acotaciones o incisos puede responder a indicar meramente quién habla (en la primera réplica el narrador protagonista y en la segunda, su interlocutor) o bien agregar información (en este intercambio se añade el momento en que se dio ese intercambio y cómo estaba su interlocutor).

 Por su parte, Umberto Eco da un ejemplo del mismo diálogo que va desde la acotación mínima del narrador a la más extensa:
Propone el siguiente ejemplo: dos personajes se encuentran y uno le pregunta al otro cómo está. El otro responde que no se queja y pregunta a su vez qué tal está el primero.

a) -¿Cómo estás?
-No me quejo, ¿y tú?      (réplicas simples, el narrador no aparece ni acota)


b) -¿Cómo estás ? -dijo Juan.
-No me quejo, ¿y tú ? -dijo Pedro.  (aparece el narrador para acotar quiénes son los personajes)


c) -¿Como estás? -se apresuró a decir Juan.
-No me quejo, ¿y tú ? -respondió Pedro en tono de burla. (aquí el narrador agrega el tono de burla de Pedro)


d) Dijo Juan:
-¿Cómo estás ? ,
No me quejo -respondió Pedro con voz neutra. Luego, con una sonrisa indefinible-: ¿Y tú? (Acá el narrador se entromete para evaluar cómo es ese intercambio entre Pedro y Juan)